31/1/16

Canarias Orientales, 1 a 7 julio 2015
Eastern Canary Islands, 1 - 7 July 2015

Aunque ya habíamos viajado al archipiélago canario con grupos de pajareros británicos y norteamericanos, éste era nuestro primer viaje a las islas orientales para el público español. La idea era hacer una introducción a la avifauna de ambientes esteparios de las dos islas principales, Lanzarote y Fuerteventura, tratando de permitir algunos momentos de ocio alternativo, algo que según los comentarios de los propios participantes de este tour se consiguió. Por supuesto no descuidamos lo ornitológico y acabamos observando la totalidad de especies terrestres más representativas de este sector del archipiélago canario incluyendo una rareza para las islas, cernícalo patirrojo.


El viaje comenzaba en Lanzarote donde nos esperaba en nuestro hotel la gente desplazada desde Barcelona. Una breve parada en el mismo para completar el grupo y dejar las maletas nos permitió exprimir al máximo ese primer día. Nos dirigimos directamente hacia el mirador de El Río, en el norte de la isla, donde a pesar del viento conseguimos dar buena cuenta de nuestras viandas. La vista espectacular, amenizada con los primeros bisbitas camineros y cuervos (ssp. canariensis), nos dejaba ver La Graciosa con el islote de Alegranza al fondo. Lástima que el día estuviera nublado ya que cuando aparecieron los primeros halcones de Eleonora no pudimos apreciar demasiados detalles, apenas una silueta de falcónido de alas largas... en cierto modo "suficiente" para poder separarlo de otras especies similares presentes.

Más suerte tuvimos con otra de las rapaces más interesantes del archipiélago, el halcón tagarote o de Berbería. Pudimos disfrutar con una larga observación de una pareja, primero en vuelo y luego posada, lo que nos permitió ver cada detalle a través de los telescopios. Quizás fue el primer gran momento del viaje. La pareja de tagarotes no fue observada desde el mirador de El Río, sino desde uno de los dos miradores situados más al sur de bajada hacía Haría, donde también registramos curruca tomillera y varios lagartos atlánticos, una especie endémica de estas islas orientales.  


Lagarto atlántico (Gallotia atlantica) / Atlantic Lizard

Una breve parada en Haría para tomar un refresco y cafés nos condujo poco después al lugar donde veríamos nuestros primeros canarios (una especie más típica de las islas occidentales y de colonización reciente en Lanzarote).


Gorrión moruno en Haría / Spanish Sparrow in Haría


Poco antes de iniciar nuestro camino de regreso hacia el hotel localizamos tres tórtolas europeas, increíblemente confiadas, lo que nos permitió realizar algunas fotos a corta distancia.


Tórtola europea / European Turtle Dove

De regreso al hotel y con suficiente luz para intentar un primer acercamiento a los ambientes esteparios decidimos visitar los llanos de Los Ancones. Aquí no tardamos en localizar a nuestra primera hubara canaria y a un par de descarados alcaravanes muy cerca de las furgonetas. También el primer grupo de perdices morunas. Con la caída de la tarde nos trasladamos a nuestro hotel en Costa Teguise, donde pasaríamos la siguientes 4 noches. 


Alcaraván común / Eurasian Stone Curlew


Hubara canaria / Houbara Bustard

El plan para nuestro segundo día era pasar la mañana tratando de localizar hubaras y corredores en el Jable de Famara para más tarde acercarnos a La Isleta y añadir algunas especies de limícolas a nuestra lista. No comenzó nada mal el día al localizar las primeras tórtolas senegalesas del viaje, desgraciadamente fueron observadas fugazmente en un par de ocasiones, pero la parada nos permitió ver un gran bando de perdices morunas con pollos ya crecidos. Una vez en el jable detectamos un grupito de seis corredores saharianos, muy bien vistos a pesar del fuerte viento en aquellos instante. También localizamos en poco tiempo un par de hubaras, una de ellas bastante cerca del camino, haciendo un magnífico ejercicio de mimetismo. Llamativo fue también el alto número de alcaudones reales (ssp. koenigi) presente. En las cercanías de Soo vimos dos abubillas y a estas alturas ya habíamos visto docenas de bisbitas camineros, muy comunes en ambas islas orientales.

El grupo en el Jable de Famara / The group at the Jable de Famara sandy desert

Tras la habitual parada para baños, cafés y avituallamiento, en esta ocasión en Caleta de Famara, nos dirigimos a La Isleta donde comimos tratando de parapetarnos del viento. Aquí añadimos a nuestra lista especies comunes en la península pero algo más escasas en las islas, como chorlito gris, garza real, zarapito trinador, vuelvepiedras, chorlitejo patinegro... en el camino de regreso a Costa Teguise la silueta de una falconiforme nos llamó enseguida la atención. El ave estaba posada en el cable de la línea telefónica... tras una rápida inspección con prismáticos pronto supimos que se trataba de un joven de halcón tagarote o de Berbería. Lo que pasó en los minutos siguientes fue sencillamente increíble. Primero nos dejó aproximarnos con los vehículos sin prestarnos demasiada atención, para poco después, comenzar a perseguir a varias palomas con rápidas pasadas. Era tal el descaro del "bicho" que finalmente decidimos poner pie a tierra, desde donde seguimos disfrutando con sus evoluciones y sus intentos de caza, poco fructuosos a decir verdad. En alguna ocasión pasó, literalmente, sobre nuestras cabezas a escasos tres o cuatro metros... Allí estuvo largo rato amenizando al personal hasta que decidió poner punto final al espectáculo y alejarse mientras luchaba con el viento. 


Joven de halcón tagarote / Juvenile Barbary Falcon


Joven de halcón tagarote / Juvenile Barbary Falcon

Cuando aún teníamos el "momento tagarote" en nuestras retinas y comentábamos la fortuna que habíamos tenido de toparnos con semejante "descarado"... una nueva sorpresa en forma de dos cernícalos patirrojos (dos hembras concretamente) apareció a la entrada de la localidad de Nazaret. Lo cierto es que desde hacía semanas, sabíamos de la presencia de cernícalos patirrojos en la isla, más concretamente en el campo de golf de Teguise, justo hacia donde nos dirigíamos, pero no esperábamos encontrarnos a dos en ese lugar de Lanzarote. Curiosamente, justo donde estaban los patirrojos, merodeaban varios alcaravanes, a los que más bien no les hicimos mucho caso en principio. 


Hembra de cernícalo patirrojo / Female Red-footed Falcon


Hembra de cernícalo patirrojo / Female Red-footed Falcon


Hembra de cernícalo patirrojo / Female Red-footed Falcon


Hembra de cernícalo patirrojo / Female Red-footed Falcon

Finalizamos nuestro segundo día en el campo de golf de Teguise, donde lo más destacado fue la presencia de varios grupos familiares de perdices morunas, un par de vencejos unicolores y un alcaudón real. Los incombustibles del grupo siguieron pajareando desde los balcones de sus habitaciones, añadiendo también a la lista antes de cenar pardela cenicienta.


Perdices morunas / Barbary Partridges

Aunque el tercer día del viaje fue el menos pajarero de todos, también tuvimos tiempo para ver especies interesantes, y sobre todo para realizar varios trayectos en barco. Comenzamos el día en el puerto de Órzola, al norte de Lanzarote para cruzar en ferry a la isla de La Graciosa. Allí hicimos un paseo a pie cruzando de sur a norte la isla hasta llegar a la playa de las Conchas. En el camino tuvimos las mejores observaciones de halcón de Eleonora de todo el viaje. Fueron varios los individuos observados durante nuestro paseo. También observamos continuamente bisbitas camineros y alcaudones reales, pero en general poca variedad y cantidad de aves. 

Llegamos a Las Conchas a la hora de comer. Con una temperatura perfecta, una arena finísima y un mar azul como pocos, el baño parecía obligado, sin embargo la bandera roja ondeaba y decidimos ser prudentes, dar buena cuenta de nuestros picnics y disfrutar del ruido de las olas... y de los graznidos de los cuervos tumbados al sol ;-) Algunos afortunados pudieron ver muy bien durante varios segundos a un ejemplar de águila pescadora

La vista de la isla de Montaña Clara desde la playa de Las conchas transmitía una sensación como estar en una playa remota del Caribe. 

Playa de Las Conchas con Montaña Clara al frente / Las Conchas Beach with Montaña Clara island right in front


Vista del sector noroccidental de La Graciosa / A view of the Northwest secton of La Graciosa island

El día culminó con una sorpresa. Fue cortesía de Spainbirds una excursión gratuita fuera de programa de un par de horas en ferry privado a las costas de Alegranza. La idea era observar aves marinas y tratar de localizar alguno de los petreles de Bulwer que por aquí merodean habitualmente, pero no hubo suerte y tan sólo pudimos disfrutar del vuelo armonioso de docenas de pardelas cenicientas y gaviotas patiamarillas. Allá arriba en los riscos, la antigua plataforma de una pareja de guinchos (águilas pescadoras), pero sin rastro de actividad. Regresamos a Órzola, previa escala en Caleta de Sebo, para trasladarnos ya casi sin luz a nuestro hotel en Costa Teguise.

El último día completo en Lanzarote lo dedicaríamos a recorrer la parte sur de la isla, haciendo especial hincapié en las salinas de Janubio y en la zona de El Golfo - Hervideros. Una mezcla de birding y visitas turísticas que funcionó muy bien durante todo el día. 

Nada más llegar a las salinas no tardamos en ver los primeros camachuelos trompeteros del viaje, sin embargo se mostraban bastante ariscos y apenas paraban unos segundos antes de volver a cambiar de lugar. Desde la atalaya privilegiada que nos proporcionaba el restaurante Mirador de Las Salinas se divisaba toda la explotación salinera. A lo lejos pequeños grupos de cigüeñuelas y limícolas diminutas, sin duda chorlitejos patinegros, y que posteriormente pudimos comprobar de más cerca. Un pequeño paseo hacia las cubetas y la laguna nos ofreció añadir a la lista avoceta, un único ejemplar que se movía al son de sus primas, las cigüeñuelas. Poca actividad sin embargo, sin rastro de tarros canelos o zampullines cuellinegros... eso sí, ¡los bisbitas camineros aparecían por todas partes!.  

Después de sendas paradas en Los Hervideros y el charco de los Clicos, finalmente llegamos al pequeño pueblo de El Golfo, donde aprovechamos para tomar un aperitivo junto al mar, justo antes de dirigirnos al centro de visitantes del Parque Nacional de Timanfaya donde comeríamos... y donde sabíamos que veríamos a los simpáticos trompeteros. De hecho, al poco de llegar nos recibió un bando nutrido de camachuelos entremezclados con algunos gorriones morunos y unos poquitos pardillos comunes


Camachuelos trompeteros / Trumpeter Finches


Camachuelo trompetero / Trumpeter Finch

El plan de la tarde pasaba por hacer una breve parada en el monumento al campesino de César Manrigue, y donde también vimos aves... por ejemplo alcaudón real y gorrión moruno... y por parar en Haría de camino al jable de Famara para tratar de ver herrerillo africano. Nuevamente tuvimos la suerte de cara y vimos al menos dos parejas de herrerillos en el mismo casco urbano de Haría. 


Herrerillo africano ssp. degener /  African Blue Tit ssp. degener

El resto de la tarde la pasamos en el jable de Famara donde localizamos a un bando enorme, y un tanto laxo, de corredores saharianos. Al menos 41 individuos. Al atardecer vuelta a nuestro hotel en Costa Teguise no obstante había que hacer la maleta para cruzar a Fuerteventura al día siguiente.

La mañana que cruzábamos hacia Fuerteventura la pasamos pajareando en los alrededores de Playa Blanca, donde es bien conocida su población de hubara canaria. Vimos varios ejemplares, algunos muy cerca de nuestra posición. También localizamos algunos camachuelos trompeteros y varios alcaudones reales. Antes de subir al ferry nos acercamos a playa Papagayo, donde algún intrépido se pegó un buen baño a la salud del grupo. Una pena que no fuéramos preparados para el baño ya que el calor en esos momentos era considerable.

La llegada a Fuerteventura transcurrió según lo planeado, en el trayecto en ferry anotamos un buen puñado de pardelas cenicientas pero poco más. Tras hacer el correspondiente reparto de habitaciones en nuestro hotel en La Oliva dejamos tiempo libre para comer y descansar un poco antes de salir por la tarde hacia la cercana reserva de Lajares.

El objetivo era claro, trataríamos localizar alguna de las parejas de tarabilla canaria presente en los barrancos circundantes. Nos costó más trabajo del habitual ver a la primera, finalmente pudimos disfrutar con la observación de una pareja de este endemismo canario. Poco después de localizábamos en las peñas circundantes del barranco a un busardo ratonero ssp. insularum. El primero de varios que veríamos en Fuerteventura.



Macho de tarabilla canaria /  Male Fuerteventura Stonechat

En el barranco también observamos varios camachuelos trompeteros y un nutrido grupo familiar de perdices morunas. Antes de regresar a nuestro hotel nos topamos con una pareja de corredor sahariano con su pollo. Una preciosa estampa para concluir nuestro primer día en Fuerteventura.


Corredor sahariano / Cream-coloured Courser


Corredor sahariano, adulto y pollo / Cream-coloured Courser, adult and youngster


Corredor sahariano / Cream-coloured Courser

Nuestro último día completo en Fuerteventura se había diseñado para visitar los principales lugares de observación de aves de la isla en una jornada maratoniana. Comenzamos en el embalse de Los Molinos, donde vimos un par de docenas de tarros canelos nada más llegar. Varios grupos de gangas ortega (unas 40 aves en total) nos sobrevolaron en tres ocasiones, en una de ellas lo hicieron realmente cerca de nuestra posición. También localizamos un par de vencemos comunes (los únicos del viaje) entre varios unicolores. La sorpresa de la mañana la protagonizó un precioso Alcotán cazando libélulas sobre la exigua lámina de agua. Una especie divagante en el archipiélago y que nosotros pudimos observar durante más de una hora.


Parte del grupo a la entrada del embalse de Los Molinos / Part of the group in the way to Los Molinos reservoir

Tarro canelo / Ruddy Shelduck

Adulto de alcotán / Adult Eurasian Hobby

Ganga ortega / Black-bellied Sandgrouse

Gangas ortega / Black-bellied Sandgrouse

Después de una magnífica primera parada en Los Molinos nos dirigimos a la localidad de Betancuria, dentro del Parque Natural del mismo nombre. Una obligada parada para comprar algún refrigerio nos obsequió con una gran observación de halcón tagarote, en vuelo fugaz por encima de los edificios, junto a una pareja de cernícalos vulgares ssp. dacotiae. El picnic del día lo realizaríamos en el área recreativa de Castillo de Lara, donde en paseo previo observamos varias tórtolas europeas, un pequeño grupo de jóvenes canarios, jilgueros y algún herrerillo africano. Un gran lugar para echarse una siesta a la sombra de los pinos ;-)

Cuervo común ssp. canariensis / Common Raven ssp. canariensis

Una fugaz visita por el embalse de Las Peñitas, donde en un mirador cercano tuvimos a un par de cuervos muy confiados, apenas nos proporcionó observaciones de interés, a excepción de una nueva pareja de tarabilla canaria de regreso a la carretera principal y que vimos claramente mejor que el día anterior. 

Después de un tramo de carretera estrecha y con curvas llegamos al pueblo de Pájara, donde aprovechamos para tomar unos helados y los siempre obligatorios cafés. En los árboles de un parque cantaba una curruca capirotada, que tristemente no pudimos localizar, pero donde sí había un par de familias de jilgueros y varios gorriones morunos.

El siguiente y penúltimo emplazamiento a visitar sería el comedero de "Guirres" que el Cabildo de Canarias regenta cerca de la localidad de Tiscamanita. Varios alimoches (guirres) de diferentes edades frecuentaban en esos momentos el muladar, lo que nos permitió ver a distancia las diferencias entre los distintos plumajes. En los campos circundantes pululaban grupos nutridos de terrera marismeña.

Aimoche común o guirre / Egyptian Vulture

Después de un intenso y largo día regresamos a nuestro hotel en La Oliva. Había que preparar nuestro equipaje para volver a la península al día siguiente. Una suculenta cena, (una más) puso la guinda perfecta... regada eso sí por un buen vino cortesía de Javier, nuestro segundo guía para este viaje que además cumplía años.

La mañana antes de salir para Puerto del Rosario, la dedicamos a recorrer los llanos de Tindaya hasta llegar al mismo límite costero, en cuyos acantilados cría la pardela cenicienta. Además de una hubara canaria y un par de corredores saharianos, añadimos a nuestra lista un solitario y migrante alcaudón común, y una interesante cita de vencejo real.

Al mediodía nos encontrábamos ya en las salinas del Carmen, donde aparte de gaviotas patiamarillas no registramos gran cosa, aunque en el cercano Barranco de la Torre, justo cuando más apretaba el calor, divisamos un par de alimoches y un busardo ratonero, además de un pequeño grupo de camachuelos trompeteros.

Sin más novedad en lo ornitológico pusimos rumbo a Puerto del Rosario, donde tras despedirnos de los que prolongaban sus vacaciones en Fuerteventura tomaríamos nuestro avión de regreso a Madrid.

Y sólo nos queda dar las gracias a los 14 participantes de este viaje inolvidable, gracias a todos y cada uno de ellos por haberlo hecho posible, y gracias también a Javier Fernández, siempre incansable y rebosante de entusiasmo y buen sentido del humor. Gracias por su amistad y por su buen hacer.

Texto y fotos: Santi Villa / SBNT



El grupo en la entrada del P. N. de Timanfaya / The group at the entrance of Timanfaya N.P. 

El grupo en nuestro hotel de La Olvida / The group in our hotel at La Oliva

6/11/15

Aves nocturnas de Madrid, 13 junio 2015
Owls and nightjars of Madrid, 13 June 2015

Esta es una breve crónica de la excursión celebrada el pasado 13 de junio para tratar de ver y oir aves nocturnas en la Comunidad de Madrid. Para esta ocasión contamos con la colaboración de Edu González y Esther Murciano como guías. 

La salida de Moncloa en esta ocasión se realizó por la tarde y se visitaron zonas de cortados a primera hora para tratar de ver los primeros búhos reales. Al finalizar la excursión se vieron no menos de cuatro individuos distintos. En este primer lugar también hicieron acto de presencia las collalbas negras, otro de los objetivos "diurnos" de esta excursión... Según caía la noche la temperatura comenzó también a bajar lo que no ayudó mucho a detectar chotacabras y autillos, aunque al menos sí se vió chotacabras pardo, posado primero y después en vuelo tratando de capturar las pocas polillas que el fresco de la noche había dejado. 

Finalmente sólo pudimos oir al autillo en esta ocasión. Otras de las especies registradas durante la excursión fueron chova piquirroja, chorlitejo grande, somormujo lavanco, zampullín chico, abejaruco, martinete (al menos 5 diferentes), culebrera europea, águila calzada, milano negro, cogujadas común y montesina, abubilla, etc...

Búho real / Eurasian Eagle Owl
(Imagen de archivo)

Noruega y Finlandia: Pasvik y Varanger, 18 - 27 Junio 2015
Norway & Finland: Pasvik Valley and Varanger, 18 - 27 June 2015

El de este año era ya nuestro quinto viaje organizado a la península de Varanger y valle del Pasvik. Lo mejor de todo es que cada vez que vamos resulta diferente. En esta ocasión decidimos adelantar unos días las fechas habituales para tratar de ver a los combatienes en los leks. En realidad los pillamos ya casi al final del cortejo... ¡Pero los vimos! Era la primera vez con grupos que visitábamos los leks y no estaban vacíos. Al menos el de Vardo. También detectamos varios machos en zonas de alimentación y dispersión, pero aún mostraban su increible plumaje. Parece mentira que una criatura pueda cambiar tantísimo en tan poco tiempo, y que tenga tantísima variedad de plumajes. En realidad no hay dos machos iguales... que ya lo dice todo. El cambio de fechas suponía que teníamos que asumir el riesgo de no ver otras especies tardías como el mosquitero boreal, aunque en esta ocasión tuvimos suerte y lo vimos muy bien tras una auténtica carambola.

La llegada a Kaamanen (Finlandia), donde pasaríamos la primera noche, transcurrió sin novedad. Con apenas tiempo para dejar las cosas en las habitaciones y dirigirnos a cenar. Al finalizar explicamos al grupo la dinámica del viaje y qué íbamos a realizar los días siguientes delante de un mapa de la región, cruzando los dedos para que nos respetase el tiempo. Nuestro primer día completo en Laponia comenzó de manera inmejorable pues ya antes del desayuno pudimos disfrutar de nuestros primeros ampelis justo al otro lado del río detrás de las cabañas. También vimos una pareja de serreta chica, porrón osculado, mosquitero musical, zorzal alirrojo, pardillo sizerín, colirrojo real y pinzón real. Una fugaz visita a unos comederos cercanos nos proporcionó también la oportunidad de registrar camachuelo picogrueso, lúgano, papamoscas cerrojillo, carbonero sibilino y en un par de ocasiones un carbonero lapón. Una pena que tuviéramos que sufrir un buen chubasco, al igual que sucediera el año anterior.


Lúgano / Siskin

Macho de camachuelo picogrueso / Pine Grosbeak male

Tras el desayuno pusimos rumbo hacia la frontera noruega por Näätamö observando nuevante, y muy cerca esta vez una pareja de ampelis. En el trayecto el segundo vehículo descubrió una lechuza gavilana (ahora llamada cárabo gavilán) lo que obligó a realizar la correspondiente parada. Desgraciadamente no todo el mundo llegó a verla en condiciones. La señal parecía presagiar un buen año de gavilanas... o eso queríamos creer. Una posterior y breve parada en Neiden confirmaba las sospechas, podríamos haber llegado demasiado pronto para ver al mosquitero boreal. Un ornitólogo local también nos comentó allí que aún no se habían escuchado este año. 

El viaje hacia el valle del Pasvik nos llevaría el resto del día ya que íbamos realizando paradas. La más productiva, como suele ser habitual, fue en Munkefjord. Con la marea aún baja pudimos ver varios colimbos árticos, una de mis especies preferidas, cientos de eideres comunes, un par de págalos parásitos, pigargo, las primeras haveldas del viaje, serretas grande y mediana, y porrón osculado... además de dos barnaclas cariblancas. Todas y cada una de estas especies en un perfecto y precioso plumaje, algo que no es posible ya desde mediados de julio e incluso antes algunos años. 

Por fin llegamos a Svanvik, donde pasaríamos las dos noches siguientes. Aún teníamos tiempo antes de la cena para dar una vuelta y acercarnos al observatorio de Skroytness, desde donde se ve también parte de la ciudad rusa de Nikel. Un poco antes de llegar localizamos una pareja de tarabilla norteña junto a la carretera. Al llegar al observatorio comprobamos que la cosa estaba algo parada y apenas vimos alguna serreta mediana, escribano palustre, andarríos bastardo y águila pescadora. A lo lejos un grupo de charranes árticos pescaba en la parte más ancha del río.

Macho de tarabilla norteña / Whinchat male


Antes de irnos a la cama (hay que recordar que en esta época del año gozamos de 24 horas de luz) tuvimos aún tiempo de dar una vuelta por los alrededores de nuestro alojamiento viendo a nuestro primer combatiente macho. En el mismo campo había varios chorlitos dorados y zorzales reales.

Macho de combatiente / Male Ruff

Chorlito dorado / Golden Plover

Zorzal real / Fieldfare

El día siguiente lo pasaríamos en los inmensos bosques de taiga de Pasvik, llegando a Nyrud como punto más al sur. Algunos objetivos para ese día eran el carbonero lapón, la lechuza gavilana, el ampelis (uno de los peores años para la especie según nuestra experiencia), el arrendajo funesto, el escribano pigmeo y quizás tetraónidas. Al poco de salir del hotel, en un pequeño lago junto al río vimos tres preciosos cisnes cantores, y en un pequeño reculaje del río sorprendimos un grupo de serretas chicas con varios machos. También una de las aves más bonitas que habitan estos parajes. Los mosquiteros musicales y los pinzones reales ponían la banda sonora, amenizada de vez en cuando por el inconfundible canto del zorzal alirrojo. 

Cisnes cantores / Whooper Swans

Antes de comer conseguimos detectar a los primeros escribanos pigmeos que no paraban de cantar en uno de nuestros sitios preferidos para esta especie poco común. Tras un breve paseo vimos a otro de los objetivos del día, un grupo familiar de arrendajos funestos que se mostraron especialmente confiados, seguramente intrigados por el sonido de las cámaras. Otra de las imágenes más llamativas para los pajareros del sur de Europa es ver a las limícolas posadas en lo alto de los árboles o en los tendidos. Así vimos a algún archibebe común, zarapito trinador y varios andarríos bastardos, una de las limícolas más comunes de la Taiga.

  
Escribano pigmeo / Little Bunting

Escribano pigmeo / Little Bunting

Arrendajo funesto / Siberian Jay

Arrendajo funesto / Siberian Jay

Pinzón real / Brambling

Andarríos bastardo / Wood Sandpiper

La tarde nos depararía dos gratas sorpresas. La primera la localización del primero de los alces que vimos en el viaje, un animal joven que lejos de espantarse llegó a acercarse lentamente a nuestro vehículo. Semioculto entre los árboles pudimos deleitarnos durante unos segundos de su imponente estampa. El segundo gran momento lo protagonizó una familia de lechuzas gavilanas, precisamente cuando ya dábamos por hecho que no daríamos con ellas (uno de nuestros contactos nos había confirmado la presencia de una pareja no lejos de allí, pero no conseguimos verlas por la mañana a pesar de dedicar un buen rato buscándolas). Se trataba de la pareja de adultos y de tres jóvenes ya bien emplumados. Los que más cerca vimos fueron precisamente los adultos. Sin duda uno de los momentos más emotivos del viaje. 

Alce / Moose

Lechuza gavilana / Northern Hawk Owl

Lechuza gavilana / Northern Hawk Owl

Lechuza gavilana / Northern Hawk Owl


De nuevo un largo camino hasta nuestro siguiente destino, éste ya sí, en la propia península de Varanger. Nuestra primera parada del día no quedaba lejos de Svanvik. Una zona de querencia para mosquiteros boreales que en esta ocasión tampoco detectamos, aunque sí vimos pico menor y carbonero sibilino como aves más interesantes. Tras un nuevo intento en Neiden para tratar de localizar al mosquitero boreal, y que en esta ocasión al menos oímos perfectamente, pusimos rumbo hacia Varanger. Al poco tiempo de dejar Tana Bru (o el puente de Tana) y comenzar el ascenso hacia los prados boreales localizamos una nueva lechuza gavilana, muy cerca de donde vimos el año pasado tres pollos ya crecidos. En esta ocasión la observación fue algo más distante pero suficiente a través de los telescopios. Nuevas paradas ese día nos proporcionaron añadir a la lista ostrero, dos nuevos págalos parásitos y pechiazul.

De camino a Varanger / In the way to Varanger

Pechiazul / Bluethroat

No vamos a desvelar el nombre del lugar donde realizamos nuestra primera parada en las zonas altas de tundra, tan sólo mencionaremos algunas de las especies que aquí y en sucesivas paradas de camino a Kongsfjord logramos observar. Pato havelda, colimbo chico, chorlitejo grande, chorlito dorado, chorlito carambolo, págalo rabero, correlimos de Temminck, falaropo picofino, pechiazul, agachadiza común (en vuelo de cortejo), busardo calzado, escribano lapón... una fantástica primera toma de contacto con la tundra. 

Agachadiza en vuelo de cortejo / A Common Snipe in courtship display

Busardo calzado / Rough-legged Buzzard

Escribano lapón / Lapland Bunting

Pato havelda / Long-tailed Duck


Ya en nuestro alojamiento en Kongsfjord nos dispusimos para degustar una suculenta cena realizada por Ase y Margaritha mientras veíamos por la ventana el ir y venir de los charranes comunes y de los araos aliblancos. Eideres, serretas grandes, cormoranes grandes, ostreros, ánsares comunes... también son habitantes habituales de estas ricas costas. Dudo que haya muchos lugares en el mundo con la belleza y paz de este rincón de Noruega.

Para nuestro quinto día de viaje nos internaríamos en diversos puntos de la tundra en los alrededores de Batsfjord. En condiciones normales, sin paradas, el trayecto entre nuestro alojamiento y esta localidad suele realizarse en menos de una hora, a nosotros nos llevó toda la mañana. Cada vez que tratábamos de avanzar siempre había algo que nos llamaba la atención obligándonos a echarnos los prismáticos nuevamente a los ojos... ¡Nada... otro págalo rabero!... o ¡Sigue, sigue... otro chorlito dorado!. Eran frases que se repitieron además buena parte del viaje.

Colimbo chico en su nido / Red-throated Diver in its nest

Por fin llegamos a uno de nuestros puntos favoritos para explorar la tundra, no en vano aquí hemos ido localizando especies poco frecuentes en la región como el correlimos oscuro o el chorlito carambolo. También suele ser un fantástico lugar para lagópodos alpinos y escribanos nivales. En realidad no tardamos mucho tiempo en localizar a estos últimos. Para el chorlido carambolo necesitamos algo más de paciencia, aunque finalmente logramos ver varios ejemplares, y en particular dos parejas junto a la carretera que pudimos observar a placer. Fue sin duda alguna, uno de los momentazos del viaje. 

Macho de lagópodo alpino / Male Ptarmigan

Hembra de lagópodo alpino / Female Ptarmigan

Escribano  nival / Snow Bunting

Chorlitos carambolos / Dotterels

Antes de llegar a Batsfjord vimos en un lago a un pequeño grupo de ánsares campestres, una especie que tan sólo habíamos observado en una ocasión en nuestros viajes anteriores. Ya en el puerto, entre una marabunta de gaviotas argénteas, canas y gaviones atlánticos detectamos una preciosa gaviota hiperbórea. Minutos antes mientras comíamos nuestros picnics habíamos estado observando varios machos de porrón osculado, un nutrido bando de serretas grandes y gaviotas de varias especies quitándose la sal de sus plumas. 

Ánsares campestres / Bean Geese

Juvenil gaviota hiperbórea / Juvenile Glaucous Gull

Juvenil gaviota hiperbórea / Juvenile Glaucous Gull

El regreso a Kongsfjord fue muy similar con multitud de paradas a lo largo de la carretera mientras se iban sucediendo registros interesantes, como nuestra primera alondra cornuda lapona, en esta ocasión con ceba en el pico lo que hacía pensar que el nido no estaba muy lejos. También se acercó a nosotros un correlimos de Temminck que desgracidamente no tardó en levantar el vuelo y marcharse. Más adelante un precioso macho de combatiente descansando en una pequeña isla de un riachuelo. Al pararnos para observarlo descubrimos además a un simpático falaropo picofino en una pequeña charca junto a la cuneta. 

Alondra cornuda / Shore Lark

Correlimos de Temminck / Temminck's Stint

Cisne cantor / Whooper Swan

Macho de combatiente / Male Ruff

Falaropo picofino / Red-necked Phalarope

Teníamos que dejar Konsfjord y sus evocadores paisajes detrás y continuar ruta, esta vez nos dirigíamos a nuestra base en Vardo, para lo cual teníamos que regresar por el valle del Tana y luego tomar la carretera del norte del fiordo de Varanger. Antes de iniciar la bajada a los verdes campos y bosques de abedul de Tana hicimos una nueva parada en la tundra. Dos nuevas especies para la lista, porrón bastardo y pardillo de Hornemann.

Imagen de las praderas boreales de Varanger / Scenery from the boreal meadows in Varanger

Pardillo de Hornemann / Arctic Redpoll


Con la intención de no parar demasiado, algo que a estas alturas todo el mundo sabía que era tarea más que compleja, nos dispusimos a bajar hacia Tana. En realidad no tardamos mucho en parar de nuevo, primero un esmerejón posado en el guardarrail de la carretera...y luego un alce con una cría. Al llegar el segundo vehículo al lugar donde se habían escondido los alces, tan sólo vistos por el primero, de repente comenzamos a oir un canto familiar. ¡Se trataba de un mosquitero boreal! Una nueva localización para los guías, ya que jamás habíamos oído hablar de ese sitio para ver la especie. Tras unos segundos de búsqueda pronto dejo verse el responsable de tan carismático sonido. Allí lo teníamos. Una de las especies más difíciles de observar en el ártico, cantando a pleno pulmon y para deleite del personal.

Mosquitero boreal / Arctic Warbler


La tarde la pasamos en parte fotografiando charranes árticos y en la colonia de gaviota tridáctila de Ekkeroy. Un auténtico espectáculo para los sentidos. Impresiona ver un acantilado enorme cubierto por puntos blancos y miles de tridáctilas yendo y viendo del mar a los nidos.

Colonia de gaviotas tridáctilas en Ekkeroy / Ekkeroy's Kittiwakes nesting colony


Finalmente llegamos a Vardo casi a la hora de la cena y con poco tiempo para duchas y demás. En realidad bien había merecido la pena estirar tanto el día. Tras saborear nuestro menú... y sobre todo su postre, explicamos a los participantes del viaje que teníamos que estar muy seguros de la climatología para realizar la excursión en barco a la isla de Hornoya. Sin duda, uno de los mayores atractivos del viaje. Después de innumerables consultas a diferentes páginas web locales sobre el tiempo finalmente decidimos decantarnos por hacer la salida al día siguiente, a pesar de que había amenaza de lluvia. 

Aunque el día "amaneció" muy cubierto y lluvioso, poco a poco fue mejorando y al menos la lluvia remitió. Finalmente pudimos estar toda la mañana en la isla sin apenas lluvia y aprovechamos al máximo nuestra visita a la colonia de aves marinas. Y acertamos... al día siguiente casi no paró de diluviar hasta ya entrada la tarde.

Para cualquier aficionado a la aves pocas experiencias hay equiparables a la de visitar por vez primera una colonia de aves marinas, sobre todo si en ella hay frailecillos. La mezcla del sonido de miles aves reclamando al mismo tiempo, el caos en el aire de tantísimos puntitos alados, y el olor a guano hacen complicado describir en palabras tantas sensaciones agradables. Este año lo primero que notamos fue un notable descenso en el número de frailecillos, parece ser que un escape reciente de visones americanos de una granja cercana a la isla de Vardo, ha puesto en serio peligro la población de álcidos de Hornoya, y sobre todo de frailecillos. En estos momentos ya se había controlado la situación atrapando varios de estos voraces mamíferos con trampas, sin embargo, se calcula que la población de frailecillos había descendido un 30% con respecto a otros años. Esperemos que pueda recuperarse muy pronto los números habituales. 

La visita de Hornoya fue según lo planeado y pudimos ver todas sus especies más representativas, a excepción del pardillo piquigualdo, que esta vez nos dió esquinazo. Araos comunes (incluyendo la forma embridada), alcas, araos aliblancos y de Brünnich, por supuesto los simpáticos frailecillos, cormoranes moñudos, gaviotas tridáctilas y argénteas, gaviones atlánticos, eideres comunes... y en esta ocasión un pequeño grupo de eideres reales. Comprobaríamos que este año había sido muy bueno para ver la especie. De hecho localizamos esa misma tarde a un numeroso grupo de unos 25 individuos entre machos y hembras, entre los que había un único eider chico o de Steller. 

En Hornoya vivimos otra anécdota más. Desde los acantilados mirando al agua, y momentos después de pasar delante de nosotros un pequeño grupo de alcatraces, localizamos un arao común completamente albino. Tuvimos oportunidad de comentarlo con una de las investigadoras que estaba censando aves en la isla y nos confirmó el hecho... un único ejemplar entre miles... claro que había que ver lo llamativo que resultaba entre sus congéneres.

Frailecillos atlánticos / Atlantic Puffins

Alca común / Razorbill

Arao albino / An albino Guillemot

Frailecillo atlántico / Atlantic Puffin

Alcatraces atlánticos / Northern Gannets

Algunos de los eideres reales vistos desde Hornoya / Some of the distant King Eiders seen from Hornoya

Gavión atlántico / Greater Black-backed Gull

Bisbita gorgirrojo / Red-throated Pipit

Gaviota tridáctila / Kittiwake

Arao de Brünnich / Brünnich's Guillemot

Arao común (forma embridada) / "Briddled" Common Guillemot

Cormoranes moñudos / Shags

Gaviotas tridáctilas / Kittiwakes

Gaviota tridáctila / Kittiwake

Eider chico o de Steller (ver flecha) con varios eideres reales / Steller's Eider (where arrow) travelling with several King Eiders

Págalo raboero / Long-tailed Skua


Como ya se ha comentado, nuestro último día en Vardo fue el peor climatológicamente hablando. No paró de llover en toda la mañana y apenas pudimos salir de los vehículos. Aún así pudimos ver como una pareja de págalos parásitos acosaba a una grulla solitaria, seguramente su pollo no se encontraba lejos de ella, anque a juzgar por su comportamiento diría que hasta se lo estaban pasando en grande. 

Tuvimos pues que abortar nuestra idea de llegar a Hannimberg, entre otras cosas porque la bruma tampoco nos dejaba ver el espectacular paisaje de esta parte de la península... aunque se intentó. Lo más sensato era regresar a Vardo y ver la evolución del temporal.


Pareja de págalos parásitos acosando a una grulla / A pair of Arctic Skuas mobbing a Common Crane

La tarde la pasamos en las cercanías de Vardo, donde por fin pudimos ver nuestro lek de combatientes, además de bisbita gorgirrojo, pardillo sizerín, mosquitero musical, etc... Había varios machos, uno de ellos se nos puso a tan sólo unos metros, lo que aprovechamos para hacer un montón de fotos. El día tan gris no hizo justicia a este precioso ejemplar, pero se intuye la espectacularidad de sus galas.

Combatiente / Ruff


Cuando parecía que había remitido la lluvia fuimos a la tundra de Skallelv para tratar de ver lagópodo común o escandinavo. Tan sólo tuvimos la oportunidad de oirlo en un par de ocasiones pero desgracidamente no pudimos localizar ninguno. Sorprendentemente regresaríamos a España sin ver ni uno solo de estas aves que en algunos lugares podríamos catalogarla de común.

El día de nuestro regreso a Ivalo también tuvo sus momentos interesantes. Después del chivatazo recibido de que se estaba viendo una megarareza para Noruega, una buscarla lanceolada, decidimos probar suerte. Si el pájaro no cantaba no tendríamos ninguna posibilidad. Dimos con el lugar exacto, que para nuestra alegría estaba justo en nuestro camino... no hay como la evidencia de otros observadores en mitad de la nada para saber que ése era el sitio. Por lo que nos contaron in situ no parecía tan fácil como habíamos pensado pues el pajarillo no cantaba casi durante el día y lo hacía más durante la "noche" (aunque aún a plena luz del día obviamente). Algunos habían pasado por allí ya tres veces sin resultado alguno. Después de una hora de espera y con la moral de la tropa por los suelos decidimos que era el momento de movernos. Entonces... justo en el instante de ir a por el minibús conseguí oir nítidamente el canto de una buscarla. En un principio pensé que había sido simplemente imaginación... peor no, a los pocos segundos volví a oir el característico canto de una buscarla. ¡No podía ser otra cosa! En un minuto ya teníamos rodeado el pequeño sauce junto a la carretera de donde venía el canto... así que esperamos a que se produjera algún movimiento o que el ave volviera a cantar... algo que no tardó en hacer. Ahora sí, ya todo el mundo se convenció de que el "bicho" estaba allí dentro... pero ni rastro de movimiento. Nos llevó unos 20 minutos hasta que por fin vimos algo ratoneando en la base del arbolillo. Una fugaz visión, alguno llegó a cazarlo por el telescopio o capturar una foto testimonial (ver abajo), pero la mayoría lo atisbó al menos por los prismáticos.


Buscarla lanceolada / Lanceollated Warbler


De regreso a Ívalo y ya en territorio finlandés aún tuvimos oportunidad de ver una nueva lechuza gavilana. La forma en cómo topamos con ella fue surrealista, pero divertidísima, digamos que fue el azar el que intervino al tratar de encontrar un baño apartado mientras buscábamos archibebes oscuros. Una breve parada en los comederos del primer día, esta vez sin lluvia, nos ofreció la posibilidad de ver de nuevo al carbonero lapón y el camachuelo picogrueso, para despedirnos casi del todo del pajareo.


Lechuza gavilana / Northern Hawk Owl


Nuestras últimas horas en Finlandia transcurrieron tranquilas, llegamos a nuestro hotel en Ívalo, y nos preparamos para la cena y para empaquetar todas nuestras cosas antes del viaje de regreso a Madrid la mañana siguiente. La llegada no fue tan plácida en esta ocasión ya que Finnair se había encargado de estraviar varias de nuestras maletas. Afortunadamente un par de días después aparecieron en cada una de las casas de los afectados. Anécdotas al margen, fue sin duda uno de nuestros mejores viajes a Escandinavia. Sin duda alguna volveremos.