24/6/14

Polonia: Cracovia y Cárpatos, 12 - 20 April
Poland: Krakow & The Carpathians, 12 - 20 April

Esta es la crónica del viaje ornitológico a Polonia que tuvo lugar en Semana Santa del 2014 (12 al 20 de abril), y más concretamente a los bosques de hayas y píceas en el entorno de Cracovia, los Cárpatos Orientales y los humedales de Zator, cercanos ya a la ciudad de Auschwitz. En total registramos 127 especies, algunas de gran interés para los aficionados a las aves de países meridionales como el nuestro. Cárabo uralense, mochuelo chico, picos tridáctilo y sirio, gallo lira, águila pomerana o cascanueces, fueron seguramente las más llamativas para el grupo. Otras, por escasas o de difícil observación en nuestro país como el picamaderos negro o el pico mediano, también son dignas de mencionar.

En lo climatológico no tuvimos mucha suerte y salvo la primera parte del día que visitamos el Parque Nacional de Babia Gora, la semana fue bastante lluviosa y fría, y en alguna ocasión incluso sufrimos nevadas en Lapszanka y las colinas de Spisz. La inmensidad de los bosques polacos, los montes Tatra completamente nevados en la lejanía, zonas rurales en perfecta armonía con su entorno y una densidad de población baja, pero modernizada, permanecerán, como resumen, en la memoria de todos nosotros para siempre.

Día 1, 12 de abril
Tras encontrarnos en el aeropuerto de Madrid, el grupo principal tomó su vuelo hacia Cracovia, haciendo escala en Munich, donde recogimos a los otros tres integrantes de nuestra expedición procedentes de Barcelona. Sin retrasos, aunque con el inconveniente de que la maleta de uno de los pasajeros no llegó en nuestro vuelo, llegamos a Cracovia. En la terminal nos esperaba nuestro guía local Félix Felger, y Peter, nuestro conductor. Sin perder tiempo pusimos rumbo al hotel Azalia, en Niepolomicka, donde llegamos en apenas 45 minutos de viaje.

Día 2, 13 de abril
Después de un completo desayuno a base de fiambres, paté local, pan, zumo, yogures y café salimos desde nuestro hotel a pie para recorrer el sector central del bosque de Niepolomicka. Antes de salir del hotel ya habíamos observado curruca zarcerilla, pico picapinos, verderón común y colirrojo tizón. En nuestro paseo de unas tres horas los pícidos fueron nuestro principal objetivo, pudiendo observar pico mediano y pico menor, mientras que el picamaderos negro fue sólo oído en la lejanía. Particularmente frustrante fue no poder observar papamoscas collarino después de oírle en varias ocasiones (únicamente observado por dos personas). Tras comer en un restaurante de la ciudad vieja de Cracovia, y cambiar algunos Zlotys (la moneda polaca), nos dirigimos a uno de los parques urbanos en su extrarradio donde vimos pico sirio, corneja cenicienta y zorzal real entre otras especies más comunes. Aquí también oímos al único mosquitero silbador del viaje. Otras especies observadas ese día fueron carbonero palustre, gorrión molinero, escribano cerillo y picogordo. Para finalizar el día, la maleta extraviada estaba esperándonos en recepción.

Pico menor / Lesser Spotted Woodpecker
 
Pico mediano / Middle Spotted Woodpecker


Día 3, 14 de abril
Nuestro tercer día fue en parte de viaje, para trasladarnos a los mismos montes Pieniny. En la primera parada ornitológica del día añadimos a nuestra lista serreta grande, charrán común y cigüeña negra, todos en o las cercanías del embalse de Roznow. Tras un breve refrigerio pusimos rumbo a nuestra siguiente parada, el bosque de Cieikowice, donde buscamos infructuosamente al pico dorsiblanco, a la postre el único carpintero que nos faltó para completar la lista de especies europeas de este grupo de aves. Sin embardo la búsqueda nos premió con la localización de un nido de picamaderos negro. Seguramente uno de los momentos más emocionantes del viaje para muchos de nosotros. Curiosamente el nido, situado en un viejo abedul, contaba con dos entradas (o salidas), lo que en principio nos llevó a pensar que al menos había dos machos usándolo… algo poco habitual desde luego. Finalmente pudimos resolver el enigma a los pocos minutos.

Picamaderos negro / Black Woodpecker

Llegamos a la pensión Novak a primera hora de la tarde, lo que nos permitió dejar nuestro equipaje y disponernos para salir en busca de una de las joyas de estos bosques, el pico tridáctilo. Cuando llegamos al punto de mayor densidad de la especie en el paraje conocido como Spisz, notamos que hacía demasiado viento, y la temperatura comenzaba a caer en picado poco a poco. A pesar de intentarlo intensamente en varios puntos no conseguimos localizar ningún ejemplar. Al fondo, la impresionante estampa de los Tatra completamente nevados, preludio de lo que sufriríamos al día siguiente.

Vista de los montes Tatra desde Spisz / Scenic view of the Tatra mountains from Spisz

Lo que sí vimos en nuestro regreso fue a un hermoso ejemplar de castor en un pequeño río en el valle. Félix nos explicó cómo la población de castores se estaba extendiendo por Polonia, y los numerosos daños que causaban en la vegetación adyacente a sus madrigueras. Se trataba en cualquier caso de una especie protegida y sus poblaciones parecía respetarse en parte al trabajo realizado por los técnicos de fauna silvestre polaca, que colocaban una especie de sifones en el fondo de los estanques artificiales creados por estos ingeniosos animales, para controlar el nivel de agua y evitar daños por inundación en caminos y carreteras cercanas.

Vista de los montes Tatra desde Spisz / Scenic view of the Tatra mountains from Spisz

Tratando de observar pico tridáctilo antes de comenzar a nevar / Trying to find Three-toed Woopecker just before the snow came

Ya caída la noche pusimos rumbo a la pensión, un alojamiento espacioso, nuevo y cálido, que nos serviría de base para las tres noches siguientes. Las cenas en el Novak fueron de lo más destacado en comidas de todo el viaje. Ese día también observamos otras especies más comunes como carbonero palustre, reyezuelo listado, zorzal charlo, gavilán común, lúgano, camachuelo y picogordo.

Día 4, 15 de abril
Para el comienzo de nuestro cuarto día en Polonia teníamos planeado regresar a Spisz y tratar de localizar no sólo al pico tridáctilo, sino también al escaso mochuelo chico. La climatología sin embargo no parecía acompañar en principio, puesto que llovía intensamente en  Lapszne Nizne. Todos pensamos que arriba la cosa no iba a estar mejor. En nuestro intento de subir a Spisz, un paraje alpino presidido por píceas viejas, muchas de ellas horadadas por diferentes especies de carpinteros, conseguimos ver por el camino una preciosa águila pomerana en medio de una fina nevada. La imagen era preciosa pero el temor sobre los que nos esperaba más arriba crecía.

Finalmente llegamos a nuestro destino en medio de una gran nevada, la carretera comenzaba a cubrirse de hielo, por lo que optamos en desistir e intentarlo a última hora de la tarde con la esperanza de que la climatología cambiase lo suficiente. Sin duda fue lo más sensato.


El plan alternativo pasaba por visitar los bosques de Lapszanka, unos 600 metros más abajo, donde esperábamos encontrarnos con mejores condiciones. En realidad seguía lloviendo, pero al menos podría darnos la opción de dar un paseo por una de las masas forestales más bellas de cuantas conocimos en nuestro viaje. Este parecía un buen lugar para ver grévoles pero bajo el manto de lluvia todo parecía más difícil. Lo intentamos pero no hubo suerte. Al menos pudimos disfrutar con una familia de carboneros sibilinos y un par de buenas observaciones de águila pomerana… en una ocasión un picamaderos negro nos sobrevoló mientras emitía una de sus particulares voces de contacto. Decidimos probar suerte en el cercano bosque de Falsztyn, aquí al menos la lluvia nos dio una tregua, lo que nos permitió observar nuestro primer cascanueces, y también agateador norteño y reyezuelo sencillo.

Águila pomerana / Lesser Spotted Eagle

Carbonero sibilino / Willow Tit

Observando carboneros sibilinos / Watching Willow Tits


Dentaria glandulosa endemismo de los Cárpatos / Cardamine glandulosa, an endemic from The Carpathians

Más tarde nos movimos hacia el embalse de Sromowlice, donde comimos en un restaurante de comida húngara cercano. Después nos acercamos a pie a su presa desde donde vimos porrón osculado, gaviota cáspica y cerceta carretona.

Por la tarde nos trasladamos al monte Tres Coronas y el valle Azul, donde vimos bisbita arbóreo y camachuelo, y donde también observamos a una hembra de escribano cerillo con una curiosa malformación en el pico, pero ni rastro de grévol. Apenas una semana antes Félix había conseguido ver la disputa de dos machos en este territorio. Arriba en las peñas, mientras buscábamos la silueta del búho real, descubrimos una gran caja nido de madera, hogar de una pareja de peregrinos en un pasado reciente. La tarde avanzaba por lo que decidimos volver a Lapszne Nizne para deleitarnos con una de sus reconfortantes cenas.

Escribano cerillo / Yellowhammer

Escribano cerillo / Yellowhammer

En el monte Tres Coronas / In the Three Crownes mountains

Ese día vimos además nuestro primer cuervo del viaje y alcaudón norteño en una zona alta de cultivos.


Día 5, 16 de abril
Grévol, cárabo uralense y pito cano fueron nuestros objetivos en el quinto día de viaje. Vimos fugazmente los dos primeros, y el tercero lo observamos muy bien, aunque a cierta distancia después de una intensa búsqueda en una parte del bosque de Lapszanka. Fue precisamente en estos bosques donde pasamos buena parte del día, desde primera hora de la mañana a la primera hora de la tarde. Durante el día tuvimos lluvia, frío intenso e incluso algo de agua nieve… para variar. La larga ruta a pie, preciosa en su mayor parte, nos permitió la oportunidad de hacer una inmersión en territorio lobero, de hecho vimos varias huellas y excrementos de un enorme cánido que apuntaba a lobo. Mientras Félix caminaba por delante del grupo un par de cientos de metros, una tetraónida cruzó el camino en vuelo a sus espaldas… a media altura. Sin duda alguna se trataba de un grévol. Después de buscar entre la hojarasca y la densa vegetación por donde suponíamos había aterrizado, finalmente dimos con un macho de grévol que fue observado fugazmente en un par de ocasiones. Desgraciadamente no por todos los miembros del grupo.


Un par de horas más tarde, y mientras comíamos nuestro picnic en el bosque en medio de un gélido ambiente, vimos la silueta de un gran búho cruzando entre los desnudos troncos de las hayas. Un nuevo vuelo corto confirmaba que se trataba de un cárabo uralense, aunque en esta ocasión se perdió en el bosque sin dejar rastro. Poco después veríamos a nuestro tercer objetivo, el pito cano. El pájaro en cuestión estuvo más de cinco minutos reclamando desde lo alto de una rama seca de una vieja pícea… justo cuando comenzaba a nevar.  

Después de la larga caminata regresamos a la pensión Novak para cenar pronto, y aún tuvimos un poco de tiempo para descansar antes de nuestra salida nocturna programada para ese día. La climatología no nos había permitido realizarla antes, de hecho pronto nos dimos cuenta de que hacía demasiado viento fuera para tratar de ver búhos. En cualquier caso había que intentarlo. Visitamos territorios de mochuelo chico y mochuelo boreal, pero ninguno de los dos apareció. Lo que sí vimos en varias ocasiones fue chocha perdiz. Una nueva especie para la lista. Al final, regresamos a nuestro alojamiento para un merecido descanso.


Día 6, 17 de abril
Después de un breve paseo por el pueblo dejábamos Lapszne Nizne rumbo hacia la región de Babia Gora. Una primera parada en las turberas de Orawa nos sorprendió con la observación de varios ejemplares de gallo lira… eso sí, a más de un kilómetro de distancia y gracias a nuestros telescopios. Aunque posados en las copas de los árboles apenas se apreciaban detalles, una vez alzaban el vuelo para bajar a los prados, veíamos con claridad sus largas colas y las partes blancas de las infracobertoras caudales. La parada de rigor para tomar café la hicimos no lejos de esta reserva natural, para trasladarnos acto seguido a los humedales del río Orawa.

Turberas de Orawa / Orawa Pit Bogs

Nada más llegar nos dio la bienvenida una preciosa águila pomerana. El día, nuevamente frío y nublado, no daba opciones de hacer fotos debido a la escasa luz en el ambiente. Buscábamos lavandera cetrina, que decidió no aparecer, sin embargo sí localizamos algunos limícolas como combatiente, archibebe común, chorlitejo chico, avefría y agachadiza común. En un recodo del río también observamos garceta grande y cisne vulgar (muy confiado). También añadimos a nuestra lista bisbita alpino, alondra común y un alcotán que pasó en vuelo rápido por encima de nuestras cabezas.

Águila pomerana / Lesser Spotted Eagle

Después de comer llegábamos a nuestro hotel en plena región de Babia Gora, el Zawoja Jawor, desde donde partíamos minutos después tras recibir una llamada de uno de los colaboradores de Félix. Al parecer había localizado un nido de cárabo uralense en una reserva natural situada a hora de nuestro hotel. El hallazgo bien merecía la pena un cambio de planes. Antes, algunos compañeros habían observado mirlo acuático en el río junto al hotel.

El lugar es conocido como montes Beskid Niski o Bajo Beskid en plenos Cárpatos Orientales. Después de recoger al responsable del descubrimiento, que no era otro que un alto cargo de la Oficina de Conservación de Fauna de Cracovia, nos dirigimos hacia lo más profundo del bosque, pero curiosamente nos paramos junto a una pista utilizada por trabajadores forestales. En medio de un tocón a unos dos metros del suelo cuatro hermosos pollos de cárabo uralense se acurrucaban ajenos a la expectación que generaba su presencia… y no lejos de allí, posado en una rama, uno de los adultos. Cumplíamos así, el principal objetivo de nuestro viaje.

Pollos de cárabo uralense / Ural Owl chicks

Cárabo uralense / Ural Owl

Cárabo uralense / Ural Owl

A apenas 500 metros de este lugar y tras salvar una fuerte pendiente, llegábamos a una zona de árboles maduros en lo alto de una loma. También tendríamos oportunidad de ver mochuelo chico, pues una pareja criaba en uno de esos árboles. Tras esperar varios minutos finalmente apareció uno de los adultos, asomándose por la pequeña entrada de un nido excavado supuestamente por un pico tridáctilo. Su pico amarillento y sus cejas prominentes, además de su pequeño tamaño, no dejaban margen a la duda. Segunda especie de búho vista en menos de una hora. Estábamos listos ya para regresar a nuestro hotel… aunque antes de subirnos al minibús de Peter los rezagados vieron de nuevo chocha perdiz cuando apenas quedaba luz.

Mochuelo chico / Pigmy Owl

Día 7, 18 de abril
El séptimo día amaneció por fin despejado mostrando toda la belleza de las montañas de Babia Gora desde las ventanas de nuestras habitaciones. Eso sí, bellas… y nevadas, como comprobaríamos más tarde.


El Parque Nacional de Babia Gora encierra en sus bosques algunas de las joyas naturales más interesantes de esta parte del mundo. Desde urogallos, a picos tridáctilos, pasando por grévoles, cárabos uralenses, cascanueces… e incluso lobos y osos. De hecho, en nuestra ruta en el parque vimos rastros nítidos dejados en la nieve de las dos especies de estos grandes mamíferos.

La mañana, soleada aún por entonces, comenzaba con la observación de lujo de un cascanueces junto a la carretera. La ruta a pie diseñada por Félix tenía que salvar varias pendientes fuertes, pero no contábamos con la nieve que había caído los días anteriores, ni con que el día fuera a estropearse tan rápidamente una vez llevábamos un tercio del camino hecho. Al principio todo parecía fácil y divertido ya que a las huellas y rastros dejados por los tejones se unían huellas de urogallo, muy frescas. Más arriba el rastro de al menos dos lobos jugueteando en la nieve ladera arriba… muy claras también. Al poco de llegar a uno de los observatorios naturales de la ruta, una de las participantes tropezó con la mala suerte de hacerse daño en una muñeca. La situación desaconsejaba que siguiera la ruta por lo que tres en total decidimos abortar el intento de ver pico tridáctilo y regresamos al vehículo donde nos esperaba Peter. El resto, después de una sufrida caminata por la nieve, al fin logró observar al tan buscando y ansiado pícido. El tiempo cambió de nuevo y comenzó a llover. No podía ser de otra manera en este viaje. Finalmente nos reunimos todos en el hotel para comentar las experiencias vividas durante ese día. No se vieron muchos pájaros en esta jornada, y además de cascanueces y pico tridáctilo apenas pudimos añadir otras especies como curruca zarcerilla, corneja cenicienta, zorzal real, mirlo acuático y lúgano.

Cascanueces / Nutcracker

Cascanueces / Nutcracker

Pico tridáctilo / Three-toed Woodpecker

Última noche en el Hotel Zawoja Jawor.

Día 8, 19 de abril
Nuestro último día completo en Polonia amaneció soleado… la verdad es que ya que estábamos cansados de tanto mal tiempo. Al menos así aguantó hasta casi última hora de la tarde, cuando comenzó a hacer viento y bajar la temperatura considerablemente. Suficiente para tener un auténtico día de pajareo con especies muy interesantes relacionadas con los ambientes acuáticos.

Águila pomerana / Lesser Spotted Eagle

Después de desayunar nos trasladamos a Zator, donde llegamos en apenas una hora. Aprovechamos para dejar nuestro equipaje en las habitaciones y pertrecharnos con todo tipo de artilugios como cámaras, prismáticos, telescopios… y por fin ¡gorras para protegernos del sol!

La idea era hacer dos recorridos diferentes en torno a los humedales y estanques artificiales dedicados a la pesca deportiva cercanos a la localidad de Auschwitz. Mientras esperábamos al resto del grupo en la explanada del hotel logramos oír nuestro primer torcecuello del viaje, también eran varios los fumareles cariblancos que iban y venían al estanque junto a nuestro alojamiento. En nuestro itinerario matutino observamos entre otras especies zampullín chico, sormormujo lavanco, zampullín cuellinegro, grulla común, ánsar común, porrón común, aguilucho lagunero, pájaro moscón, carricerín común, gorrión molinero y escribano palustre. Todas, especies más o menos comunes en nuestro país. Después de comer en el hotel Karpik pusimos rumbo a otros dos humedales que completarían nuestra visita a Zator. Aquí añadimos a la lista silbón europeo, martinete, correlimos común, lavandera boyera, archibebe oscuro, andarriós bastardo, bigotudo, avión zapador y zarapito real. No tuvimos suerte de nuevo con la lavandera cetrina, pero escuchar la llamada retumbante del avetoro a apenas unos metros de nosotros recompensó nuestro paseo.

Con la caída de la tarde regresamos a nuestro hotel donde nos reunimos para nuestra última cena en “familia”.

Día 9, 20 de abril
Antes de desayunar y poner rumbo a Cracovia, un grupo de incansables salimos en búsqueda del torcecuello que había sido oído el día anterior. Aunque no dimos con él, sí localizamos a una hembra confiada de pico menor. En nuestro paseo no dejábamos de oír el canto del escribano cerillo, mientras un corzo salió de entre la vegetación cruzando el camino delante del grupo. El tiempo volaba y teníamos que disponernos para comenzar nuestro viaje de vuelta a Cracovia.

Ya en la ciudad, y antes de dejar tiempo libre para realizar las últimas compras, visitamos un par de parques urbanos tratando de localizar papamoscas collarino, y que aunque según Felix se trataba de una especie común, no tuvimos suerte de observar la mayor parte del grupo. Tampoco hubo suerte esta vez y tuvimos que conformarnos con pico picapinos, verdecillos, carboneros palustres, arrendajos, zorzales reales, grajas y trepadores azules.

Después de una pausa en el casco histórico de Cracovia nos trasladamos al aeropuerto donde nos despedimos de nuestros anfitriones, a los que agradecemos desde aquí su dedicación. La llegada a España se hizo sin novedades, poniendo punto y final a nuestra aventura ornitológica por tierras polacas.


Más fotos en el blog de Josemi Baena, uno de los participantes de esta "expedición ornitológica" a Polonia:

Introducción    Micropaisajes    Pícidos   Nocturnas y otras aves

2 comentarios:

  1. Yo he estado esta semana santa con Félix Felger y la cosa no se dio muy bien. Nos estuve nevando todos los días y además Félix no llevaba los búhos preparados con antelación. No puedes ofertar un viaje centrado en parte en varias especies de rapaces nocturnas y no haber hecho un trabajo de campo previo para tus futuros clientes.

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